Díme...
Díme que estás bien,
que allí donde estás la paz es infinita, que eres feliz.
Díme que la vida es sólo una quimera liviana para aligerar los rincones de mi alma.
Necesito saberte bien.
Pensándote -mirando los copos al caer-
un nudo se me ha puesto en la garganta
y mares en calma me tiemblan en la mirada.
(Sólo me responde el silencio.)



