Ensayo de luces sobre la ciudad, de panderetas al cruzar la esquina, de brillos, ¿de olvidos?. Se abre el telón. Bienvenido al espectáculo que auna al mayor número de actores sobre el escenario de la vida en esta obra que cada año intenta limpiar conciencias, palabras y recuerdos en abrazos tan efímeros como el tiempo, en promesas que duran lo que dura la obra. Ocupen su butaca o interpreten su papel. Hay plazo hasta el próximo seis de enero que se cerrará el telón y amanecerá de nuevo la realidad acusadora de un entorno cada vez más hostil, del hombre que pierde la esencia de su ser a marchas forzadas.